lunes, 2 de mayo de 2011

iASJJ

Es una fría tarde de otoño
Y hoy escribo para ti
Mi querida Constanza
Eres una de mis tantas flores
De mi jardín,
Que sobresales con tu resplandor.
Mis ojos te añoran,
Mis pensamientos te buscan
Y mi alma se pregunta:
¿Por qué creíste que no te ama?
Si eres unos de mis tesoros
Más apreciados de mi corazón
Este no serie lo mismo
Sin tu carita Dulce
Y tus brazos tiernos de amor.
Tú eres la dulzura y el encanto
La ternura y la inocencia
El ángel de mi ser.